Todos podemos aprender algo sobre astronomía, esta vez hablamos de las tormentas universales

Todos podemos aprender algo sobre astronomía, esta vez hablamos de las tormentas universales

El polvo también puede ser beneficioso. De hecho, es indispensable: el Sol y otras estrellas tuvieron un origen polvoriento cuando las partículas microscópicas se unieron para dar formar al sistema solar. Cuando las estrellas mueran, el polvo que las conforman producirá una nueva generación.

En la tierra, el polvo es sumamente importante. Si la tierra estuviera completamente limpia, existiría en un estado constante de extremo calor y humedad, lo que haría la vida insoportable. De igual forma no habría nubes, dado que el vapor de agua se adhiere a las superficies de los gránulos de polvo, y sin la existencia de las nubes, la vida en este planeta se haría intolerable.

Durante miles de millones de años el polvo que se produce de las rocas del desierto ha servido para alimentar a chicas desnudas de varias de las zonas más desoladas del planeta, pues a través de él se transporta una gran variedad de nutrientes. Incluso en los glaciares, es vital dado que beneficia a las formas de vida más extremas que habitan en ellos.

Para trasladarse de un lugar a otro requiere el viento, y puede viajar a miles de kilómetros. Por ejemplo, las tormentas de arena que ocurren en el Sahara tienen gran influencia en el crecimiento del plancton en el océano Atlántico, y también son una fuente importante de minerales para las plantas que se encuentran en la selva amazónica.

Pero no sólo ocurren en la Tierra, en otros planetas también son un fenómeno común. Las tormentas de polvo pueden observarse a menudo en fotografías tomadas desde satélites. Se conocen tormentas de polvo a gran escala en Marte. Las tormentas en este planeta duran más y cubren áreas mayores en la Tierra: algunas de estas tormentas cubren el planeta por completo durante cientos de días, lo que altera su equilibrio térmico y produce enfriamientos intensos en su superficie.